El doctor Marques de Magallanes responde a los ataques contra la Ozonoterapia

El pasado mes de agosto se publicó en el diario El Mundo un reportaje en su sección de salud que arremetía contra la ozonoterapia. Tras el titular “La ozonoterapia es un engaño mayúsculo que debemos denunciar”, el artículo lanzaba una batería de acusaciones contra el tratamiento con ozono que hoy comentamos con el doctor en Medicina y Cirugía José Antonio Marques de Magallanes, especialista en medicina interna, investigador en la Universidad de UCLA de Estados Unidos y director de la Clínica Claro, en Vigo.

– ¿Es cierto que no hay ninguna evidencia científica de que la ozonoterapiafuncione?

– Es una falsedad. Hay más de 4.000 publicaciones científicas relacionadas. Todas ellas han pasado por comités científicos de revistas, desde los editores hasta otros dos o tres expertos que valoran cada trabajo. Por lo tanto son fiables. Incluso hay sociedades científicas internacionales que lo validan, como la Cochrane Collaboration, que han revisado varios artículos y han concluido que la ozonoterapia es efectiva en diferentes tratamientos, como por ejemplo en el de la hernia discal.

– ¿Se puede tachar a la ozonoterapia de pseudotratamiento?

– La ozonoterapia de pseudociencia no tiene nada. Un psedotratamiento es un tratamiento falso. El nuestro es un método con una tradición con más de cien años, con una sólida base científica. Tiene una serie de mecanismos de acción que están demostrados en experimentación animal. Los animales demuestran que hay un efecto antioxidante y oxigenante. Y esto se ha corroborado en personas. Hay una serie de artículos científicos que demuestran la eficacia en muchas patologías, entre otras la artrosis, dolores de espalda, hernias de disco, pie diabético o Parkinson.

– ¿Es justo comparar a la ozonoterapia con la homeopatía?

– Es un ataque global a todo lo que no es oficial. Yo no puedo asegurar que la homeopatía funcione o no, lo que sí puedo hacer es afirmar que la ozonoterapia es efectiva porque tiene trabajos y estudios que la avalan. El ozono es un fármaco que se acerca a lo que llamamos en medicina un “fármaco ideal”. Tiene un efecto claro demostrable, carece de efectos secundarios, conlleva una serie efectos colaterales positivos, es muy seguro y no tiene ningún potencial riesgo a largo plazo. No es una medicina alternativa, es un fármaco ideal.

– ¿Qué propósito tienen estos ataques contra la ozonoterapia?

– Desde hace décadas hay una presión muy grande por parte de las farmacéuticas para que todos los tratamientos pasen a través de ellos. Por lo tanto todo aquello que no puedan vender quieren eliminarlo. Muchos de los artículos que atacan a la ozonoterapia están sufragados por grandes y medianas compañías farmacéuticas. Hay que desenmascarar a la gente que persigue esto. No están utilizando ni la verdad ni el rigor. Utilizan la mentira para esconder algo que funciona. Si tenemos la posibilidad de salvar a más gente, ¿por qué no vamos a estudiar más, a hacer más comprobaciones, a hacer más ensayos? ¡Vamos a por ello! No se puede dejar esto de lado porque vayamos a vender menos.

– Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer, afirma que los tratamientos con ozono pueden ser muy perjudiciales para la salud porque el ozono daña a los tejidos y el un riesgo potencial. Incluso llega a asegurar que el uso de la ozonoterapia en pacientes con cáncer puede provocar la muerte.

– No hay ninguna base que diga eso. Lo que provoca la muerte es el propio cáncer. El ozono no pretende curar el cáncer. Nosotros decimos que mejoramos la salud del enfermo, mejoramos su tolerancia a la radio y a la quimioterapia. No quitamos nada del tratamiento convencional, solo lo completamos. No decimos que se abandone la medicina habitual para echarse en nuestros brazos. En la Clínica Claro explicamos a los pacientes que se deben seguir tratando con quimio, que con la ozonoterapia la van a aguantar mejor y van a tener mejor estado general. En el artículo afirman que el ozono mata células. El ozono es antioxidante y hace que las células funcionen mejor, no mata a nadie. Esta gente no leyó los estudios publicados ni los mecanismos de acción oxidantes y antioxidantes del ozono.

– Luchas para que la ozonoterapia sea reconocida por la comunidad médica y los sistemas sanitarios, ¿por qué?

-Yo entiendo que las compañías farmacéuticas quieran ganar dinero y por eso nos ataquen, pero lo que no entiendo es que un médico lo haga. Un médico, por vocación, debe estar del lado de los enfermos. Si ves que hay un tratamiento que puede hacer algo positivo por los pacientes tienes la obligación moral de comprobar que eso funciona aunque no te vaya a dar un gran beneficio económico o prestigio profesional. Yo lo he conocido, he visto que es fiable, he comprobado que ayuda a los enfermos y ahora ya no puedo parar. Mi obligación moral es poner esto en manos de mis pacientes. El juramento hipocrático me obliga a luchar por la ozonoterapia porque sé que funciona. Por eso no entiendo que médicos firmen este tipo de ataques contra el ozono.

– ¿Auguras más batallas ganadas que perdidas ante estos ataques contra el tratamiento con ozono?

– Vamos a ganar todas las batallas porque el ozono tiene efectos evidentes y necesarios.

– ¿Qué empuja a los pacientes a interesarse por los tratamientos que se realizan en la Clínica Claro? ¿Qué suelen preguntar? ¿Qué miedos tienen?

– Cada vez la gente tiene menos prejuicios o recelos. Me preguntan cuáles son los efectos, por qué funciona, cómo funciona, cuánto tarde en funcionar, cuánto tiempo va a durar la respuesta… Yo no noto que la gente tenga miedo. Vienen bien dispuestos a la Clínica y se les puede explicar claramente todo el proceso. Quieren saber si el ozono les va a servir o no para su problema.

– ¿Cuál es el futuro de la ozonoterapia?

– Utilizo el ozono porque es especial. Tiene una serie de efectos que abren las puertas a un mundo nuevo, el de los tratamientos antioxidantes. Éste es el primer fármaco que es capaz de hacerlo. El futuro está muy claro porque vamos a conseguir que la ozonoterapia se utilice por los médicos igual que emplean la aspirina. Queremos que la ozonoterapia se entienda y que se extienda. Es un trabajo que hay que hacer contando con la fe y la vocación de los médicos. No debe ignorarse o criticarse solo por su desconocimiento. Ahora mismo estamos invirtiendo en Portugal en la implementación del pie diabético con muy buenos resultados.

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