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«Si hubiésemos usado la ozonoterapia desde el principio, se hubiesen evitado miles de hospitalizaciones»

«Si al comienzo de los primeros síntomas pudiéramos tratar en su casa a todos los pacientes de Covid-19 con oxigenoterapia con ozono, podríamos reabrir de inmediato todo, desde cines hasta gimnasios y escuelas. Usando esta práctica médica, que obtuvo el visto bueno del Instituto Superior de Salud, este virus podría tratarse en el hogar como una gripe normal y sanaría en una semana. Todo lo que necesita hacer es tomar un hisopo inmediatamente para aquellos que experimentan los síntomas del coronavirus SARS-COV-2 y, en caso de positividad, buscar un médico ‘equipado’ que conozca la técnica y esté disponible para ofrecer atención domiciliaria de tres a cinco veces en el arco diez o quince días «. Estas son las palabras de Marianno Franzini, presidente de la Sociedad Internacional de Terapia de Ozono y Oxígeno (SIOOT), durante una entrevista con la agencia Dire a través de Skype.

«El coronavirus es un virus invasivo», continúa Franzini, «pero no tanto como para ser resistente a la acción antiviral del ozono. Entonces, si esta terapia se usa a tiempo se las arregla para no avanzar en la actividad del virus, deactivándolo y evitando así que llegue a los pulmones y al sistema circulatorio. Sin embargo, el ozono debe usarse precozmente, no se puede hacer que un paciente espere 10 días, porque de lo contrario el virus continuará agravando al paciente».

Actualmente en Italia, la terapia de oxígeno y ozono se usa en pacientes de Covid-19 a nivel experimental en aproximadamente 15 hospitales, como una «técnica complementaria para ayudar a que la medicación tenga aún más eficacia», explica el presidente de SIOOT, que “también acorta tiempos de curación «.

REPORTE DE DATOS

Franzini divulgó algunos datos recopilados por las diversas estructuras del hospital y que figuran en un informe que se publicó el día 15 de mayo: «Tomamos a 40 pacientes como referencia. Algunos de los cuales han seguido la terapia con medicamentos combinada con la terapia de oxígeno y ozono, mientras que otros solo la terapia farmacológica normal. Lo que notamos en pacientes sometidos a una terapia ‘doble’ en una semana: el azúcar en la sangre, que el coronavirus aumenta inmediatamente incluso para los no diabéticos, gracias a la terapia de ozono disminuyó en un 50%; la creatinina, importante para la función renal, disminuyó un 60%; los linfocitos, que indican nuestra respuesta de anticuerpos, han aumentado en un 100%; PCR, proteína de fase aguda producida por el hígado y liberada como resultado de la inflamación, disminuyó en un 50%; el D-Dimero, el valor que indica el porcentaje de trombosis vascular, disminuyó en un 54% «.

[Pincha aquí para consultar el informe completo]

La terapia de ozono, según dice Franzini, no pierde su efectividad incluso en aquellos pacientes ex-Covid que «abandonados del hospital todavía están fatigados y afectados por la fatiga crónica, ayudándoles a reanudar sus actividades normales «.

«Si esta práctica médica se hubiera utilizado desde el comienzo de la epidemia, probablemente habría evitado la hospitalización de miles de pacientes en cuidados intensivos»

«No tenemos la contraprueba porque, de hecho, la terapia de oxígeno y ozono no ha sido utilizada por todos y, sobre todo, de inmediato, responde Franzini a Dire, pero creo que podrían haberse evitado muchas hospitalizaciones». Era una ‘carta’ que tenía que jugarse hace dos meses, cuando estábamos en el clímax de la epidemia, pero el virus continúa corriendo, especialmente en Lombardía donde trabajo, y todavía estamos a tiempo de hospitalizar menos y salvar a muchas personas «.

Finalmente, el presidente de SIOOT aclara: «En estos días se ha filmado una noticia falsa, según la cual el ozono no desactivaría el virus». Pero el ozono, como también lo reconoce el Ministerio de Salud, es un desinfectante natural y no químico. Esto lo atestiguan más de dos mil estudios publicados en las revistas científicas más prestigiosas, en primer lugar ‘The Lancet’. El ozono, después de unos minutos que ha realizado su acción desinfectante, vuelve a su fórmula original. El ozono deriva del oxígeno, concluye, por lo tanto, es un desinfectante puro que no tiene contraindicaciones y funciona muy bien contra Covid-19 «.

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La Ozonoterapia, al servicio de los hospitales españoles en la batalla contra el coronavirus

Un grupo de médicos de varias especialidades, con reconocida experiencia en Ozonoterapia y pertenecientes a la Sociedad Española de Ozonoterapia (SEOT), nos hemos juntado para asesorar y apoyar a todos los hospitales que quieran comenzar el tratamiento de pacientes de COVID-19 con ozono. Los primeros trabajos realizados en España, en el Policlínico Nuestra Señora del Rosario, son muy esperanzadores y nos motivan a seguir investigando en esta línea y animar a los servicios públicos de Sanidad a que cuenten con nosotros. La demanda nos está sorprendiendo, recibimos llamadas desde varios puntos de España para solicitar ayuda y asesoramiento. También nos han contactado desde otros países de Europa y América.


Reportaje del telediario del jueves 9 de abril de La Sexta.

El tratamiento con ozono de enfermos de coronavirus está teniendo éxitos notables en Italia, donde se ha comprobado la rápida respuesta de los pacientes, con mejoría del estado general, desaparición de la fiebre, mejoría de la función respiratoria y normalización de los parámetros analíticos como la PCR. Los pacientes se recuperan de forma rápida y y evidente. El Hospital de Udine, trató a 36 pacientes de los que sólo uno necesito ser entubado… esto representa un 3%, que comparado con el 15% habitual en este hospital resulta impactante. La respuesta en los estudios italianos ha sido tan evidente, que la SIOOT esta recomendando tratar a pacientes en las primeras fases de la enfermedad con la esperanza de evitar que empeoren. En España empezamos a tratar pacientes de COVID-19 con ozono hace apenas dos semanas, y los resultados confirman plenamente los que viene de Italia.


Entrevista al doctor Alberto Hernández en Cadena Cope.
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Alentadores resultados de la Ozonoterapia contra la COVID-19: 36 enfermos tratados, solo uno intubado

La Ozonoterapia quiere demostrar su efecto salvador en pacientes contagiados con el coronavirus. Los primeros estudios preliminares llevados a cabo en Italia, epicentro de la pandemia en Europa, son muy alentadores y deberían impulsar a las autoridades sanitarias a incentivar más investigaciones por este camino.

Los estudios preliminares del primer ensayo clínico impulsado por la Sociedad Italiana de Ozonoterapia (SIOOT) y la Universidad de la Sapienza de Roma, para comprobar el efecto de la terapia con ozono en la neumonía por COVID-19, arrojaron sus primeros resultados provisionales.

De 36 pacientes que presentaba neumonía tratados con ozono, solo uno vio cómo su situación se agravaba y necesitó recurrir a la ventilación mecánica en la UCI. Esto supone un 3% de los pacientes, que comparado con el 15 % habitual en la institución resulta sorprendente y esperanzador.

Los médicos responsables del estudio se mostraron muy positivamente impresionados por estos resultados y resaltaron la comodidad y la ausencia de efectos secundarios de la técnica.

Estos resultados permitirán iniciar un ensayo clínico aleatorizado con 200 enfermos de los cuales 100 recibirán tratamiento convencional con antivirales, mientras que los otros 100 recibirán ozono además del tratamiento convencional.

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La Sociedad Italiana de Ozonoterapia (SIOOT) constata mejorías en once pacientes infectados por coronavirus tratados con ozono

Italia fue el primer país de Europa en sufrir los devastadores efectos del coronavirus en su población. Desde que el pasado 1 de febrero se detectó al “paciente 1” el país no ha dejado de luchar contra esta pandemia que ya ha infectado a más de 135.000 personas y causado más de 17.000 muertes.

La Sociedad Italiana de Ozonoterapia (SIOOT) también se ha querido volcar para frenar la COVID-19. Profesionales de los tratamientos con ozono han trabajado durante esta crisis sanitaria a 11 pacientes contagiados y ha constatado una serie de mejoras que les llevan a recomendar la continuación del estudio propuesto.

Efectos derivados del tratamiento con ozono a 11 pacientes con neumonía vírica por COVID-19:

  •  Mejoría del estado clínico.
  • Normalización de la temperatura corporal.
  • Reducción de la proteína C reactiva (PCR)
  • Normalización de la frecuencia cardíaca.
  • Mejoría de la saturación de oxígeno sanguínea y reducción de necesidad de soporte de oxigenoterapia.
  • Mejoría de la función renal.
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Los primeros estudios de la Ozonoterapia frente al COVID-19 arrojan otro rayo de esperanza

El ozono también debe ser un aliado para hacer frente a la crisis sanitaria mundial provocada por la pandemia del coronavirus. Su utilización para la desinfección del aire y las superficies potencialmente contaminadas por COVID-19 ya se ha extendido exponencialmente, pero desde la comunidad de médicos e investigadores dedicados a la Ozonoterapia, tenemos la convicción de la eficacia del ozono para el tratamiento de la devastadora epidemia.

Como fruto de nuestro trabajo se están desarrollando ya cuatro ensayos clínicos -tres en China y uno en Italia- y prevemos que pronto comenzaremos también en España. Aunque los resultados definitivos tendrán que esperar, ya vamos teniendo datos que nos permiten mostrar resultados preliminares.

¿Por qué la Ozonoterapia es eficaz en el tratamiento de la infección por Coronavirus?

La Ozonoterapia es una modalidad terapéutica que utiliza el ozono médico como tratamiento de múltiples patologías. Al entrar en contacto con el organismo, el ozono reacciona con proteínas y lípidos generando nuevas moléculas que mediarán multitud de efectos, todos ellos orientados a optimizar nuestro metabolismo interno.

La acción directa del ozono es oxidante, lo que le confiere una actividad germicida de primera línea. Pero no es su único efecto: es antioxidante (repara lesiones celulares), oxigenante (mejora la respiración de las células), modulador del sistema inmune y de la inflamación.

Dentro de la comunidad de médicos dedicados a la práctica e investigación de la Ozonoterapia surgió la convicción de que podríamos tratar con ozono a los pacientes con coronavirus.

Por una parte, el efecto viricida del ozono se había demostrado eficaz en el tratamiento de enfermos con SIDA, Hepatitis B y C crónicas. Por otra la capacidad oxigenante (ampliamente usado para mejorar a pacientes respiratorios) y su capacidad de modular la inmunidad ayudarían al organismo a combatir la infección y evitar procesos inflamatorios descontrolados (como los que desencadenan el agravamiento del pulmón en estos pacientes).

La Ozonoterapia no solo destaca por su eficacia en el tratamiento de enfermedades víricas, también ha demostrado a lo largo de los años ser segura y carecer de efectos secundarios.

¿Como estamos demostrando la eficacia clínica que esperábamos de la Ozonoterapia?

Con estas premisas en mente, nos pusimos manos a la obra e iniciamos ensayos clínicos en China e Italia, que están empezando a arrojar resultados provisionales muy esperanzadores, que os iremos comentando.

En España también estamos trabajando para crear grupos de referencia en la investigación y desarrollo de la Ozonoterapia como tratamiento de la infección por COVID-19 y sus complicaciones. Esperamos también pronto poder comunicaros los resultados de estos trabajos.

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Un vecino de Salceda frena el avance de su párkinson con la ayuda de la ozonoterapia

Todo carecía de sentido para Andrés y su familia hace cuatro años. Un día, a este padre de familia de Salceda de Caselas de 52 años, se le paralizó el cuerpo. Era un operario de una cadena de montaje de una empresa de automoción y una mañana sus brazos y sus piernas se congelaron, no se podía mover. ¿Cuál fue el diagnóstico del médico de su mutua y del psiquiatra de la seguridad social? Depresión. Tuvo que esperar a la jubilación de éste último para que la nueva facultativa se diese cuenta del problema real de Andrés y le enviase a ver a un neurólogo. Después de dos años desde aquel episodio en la fábrica en el que se quedó como un maniquí, después de dos años perdidos medicándose contra algo que no padecía, cediéndole ventaja a su enfermedad real, llegó el diagnóstico correcto: párkinson rígido-acinético.

El síndrome rígido-acinético se caracteriza clínicamente por la rigidez muscular, lentitud en la ejecución de movimientos y alteración del equilibrio, entre otros síntomas, una enfermedad neurodegenerativa, cuyo tratamiento funciona mejor cuanto antes se detecte. Andrés estuvo tomando antidepresivos durante dos años. Medicamentos que sólo conseguían agravar más su problema por culpa de la somnolencia y la relajación muscular. “Iba todavía más lento, me sentía apagado”, recuerda el salcedense.

Hoy ya han pasado cuatro años desde el diagnóstico correcto y seis desde que tuvo de dejar su trabajo. Cuando le dio el primer ataque de párkinson en su puesto laboral, cogió la baja y nunca ha vuelto, le han concedido la minusvalía y se ha prejubilado. Ahora se centra en combatir la enfermedad con el apoyo de su mujer y de sus dos hijos.

Como es habitual en estos casos, Andrés se medica con dopamina, lo hace cada cuatro horas. Hacia la noche deja de hacerle efecto y conforme se acerca el final del día sus músculos vuelven a agarrotarse como aquel día en la factoría. Necesitaba algo más para recuperar una relativa normalidad, y ahí es donde apareció el ozono. Su mujer peinó internet hasta encontrar los servicios de la Clínica de Ozonoterapia Claro de Vigo. En cuanto Andrés se convirtió en paciente del doctor Marques de Magallanes recuperó sus fuerzas, su energía y lo mejor de todo, consiguió demorar ese bajón que cada noche atenazaba sus músculos y aguantar el día hasta el final.

Compagina su tratamiento ordinario de dopamina con la ozonoterapia y ha ganado mucha calidad de vida. Ahora se ha transformado en el amo de su casa para ayudar a su familia llevando el peso de todas las tareas del hogar, se atreve a conducir solo y de vez en cuando sale a dar paseos en bicicleta. “Recomiendo el ozono para frenar los síntomas de la enfermedad de Parkinson y no entiendo por qué la medicina tradicional no está trabajando codo con codo con la ozonoterapia para mejorar la calidad de vida de los pacientes”, comenta el porriñés.

¿Cómo ayuda la ozonoterapia a los enfermos de párkinson?

La enfermedad de Parkinson ataca directamente a las neuronas, esas células nerviosas que transmiten las órdenes del cerebro a los músculos. La medicación habitual aporta al organismo precisamente eso que le falta: la dopamina, un químico que producen estas células nerviosas que el párkinson va matando lentamente. Pero en palabras del doctor Marques de Magallanes, director de la Clínica Claro, “eso no es suficiente, porque las neuronas se siguen degradando, el ozono da salud a las neuronas, oxigenándolas, alargamos su vida, no curamos la enfermedad, pero sí que la frenamos para que no avance tan rápidamente”, recurriendo a una metáfora, podríamos decir que la dopamina es la gasolina que hace funcionar a las células y el ozono es el alimento que prolonga su vida útil; “son tratamientos complementarios, la ozonoterapia actúa alrededor de los beneficios de la dopamina y los multiplica”, concluye Marques de Magallanes.

Un reciente estudio realizado sobre 90 pacientes ha demostrado que la ozonoterapia mejora los síntomas de los paciente parkinsonianos. La actividad en la vida diaria mejoró en un 79% de los enfermos, y también el estado médico en un 66% de los pacientes. La investigación demostró la eficacia de la ozonoterapia en el tratamiento de los síndromes parkinsonianos, cuyos beneficios fueron más marcados en los estadios precoces de la enfermedad, por lo que consideramos que es importante empezar con el tratamiento con ozonoterapia desde los primeros estadios.

Estocada directa a la tendinitis de codo: la ozonoterapia cura la epicondilitis de un joven esgrimista vigués

No es necesario ser un deportista de élite para sufrir lesiones de un deportista de élite. Tampoco hace falta ser un tenista profesional para padecer codo de tenista. La epicondilitis, más conocida como tendinitis de codo o codo de tenista, puede ser un problema que afecte a cualquiera sin importar la edad.

Ese es el caso de Diego, un estudiante de Química que con veinte años probó suerte con la ozonoterapia para remediar una epicondilitis que le traía por el camino de la amargura desde los diecisiete. A este estudiante vigués siempre le gustó el deporte, practicaba tenis y esgrima, también era un apasionado del bricolaje, todas actividades que requerían del esfuerzo, la velocidad y la precisión de su brazo derecho. Un día notó que perdía fuerza de agarre de la mano derecha. No era capaz de empuñar la espada o la raqueta con firmeza. Algo no estaba funcionando como debiera.

“Diego, tú lo que tienes ahí es una bola”, le dijo su fisioterapeuta en la primera visita. Efectivamente, su codo estaba muy inflamado por la cara exterior, tenía tendinitis de codo. Empezaron los masajes, los estiramientos, el hielo para bajar la hinchazón, punciones secas… pero había entrado en una espiral, practicaba deporte y se lastimaba, acudía al fisio, volvía al deporte, y otra vez ese dolor… Diego estaba desesperado y su fisioterapeuta también porque no sabía cómo auxiliarle. Los problemas comenzaron a afectarle a su vida cotidiana, acciones poco exigentes como tomar apuntes en la universidad o tocar el piano ahora suponían una nueva preocupación.

“Los dolores no son muy fuertes, pero se sienten muy adentro”, explica Diego. “Noto que algo no está funcionando bien, siento que tengo que estar forzando el brazo permanentemente, es como un dolor sordo que está ahí, comiéndome por dentro”, subraya.

Pero la solución no estaba tan lejos como parecía. En su club de esgrima conoció a José Antonio Marques de Magallanes, también aficionado a las artes marciales con espadas y director de la Clínica de Ozonoterapia Claro. El doctor Marques le recomendó que se pasase por las instalaciones en Vigo para tratar su problema y Diego no pudo tomar una mejor decisión a la hora de aceptar su ofrecimiento.

“Para notar avances solo necesité una sesión”, asegura el estudiante de Química. Recuerda que al día siguiente volvió con su fisioterapeuta para otra punción seca y apenas sintió dolor. A la cuarta sesión ya podía desempeñarse con bastante normalidad. Han pasado casi dos años y el joven vigués afirma que ya no hay dolor: “Apenas noto limitaciones en esa zona”. Además, conseguir curar su epicondilitis sacó a la luz otras lesiones que habían pasado desapercibidas. Los tendones de la parte interior del codo también estaban lesionados, lo que se conoce como epitrocleitis o codo de golfista, por lo que tuvo que extender su tratamiento.

“El doctor me palpa el brazo en busca de los puntos de dolor, cuando nos topamos con alguno, lo marca, después de eso se inyecta ozono por vía percutánea. Si se ha pinchado en la zona inflamada, se nota un dolor inmediato, que nos ayuda a localizar las lesiones. El dolor es asequible, para nada insoportable”, describe Diego.

¿Por qué funciona el tratamiento con ozono en las tendinitis? El doctor Marques de Magallanes aclara que con la ozonoterapia se actúa en el foco de la lesión. “Para curar estos problemas no basta con bajar la inflamación, hay que llegar al origen. El ozono, gracias a sus propiedades oxigenante y antioxidante le da a la lesión la capacidad de curarse”, detalla el director de la Clínica de Ozonoterapia Claro.

Ahora Diego apenas necesita la ayuda del ozono para desarrollar su actividad deportiva con normalidad. De aquellas sesiones semanales ha pasado a una trimestral. Está casi curado por completo gracias a que ha complementado con acierto la ozonoterapia con los cuidados de su fisioterapeuta.

“No podría hacer todo lo que hago ahora sin la ozonoterapia”, sentencia Diego, que concluye que para él este tratamiento ha sido la manera de “volver a utilizar el brazo de forma normal”. Confiesa, además, que ya ha recomendado las prácticas que se llevan a cabo en la Clínica Claro a otra persona conocida, que también ha obtenido unos resultados más que satisfactorios.

 

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La ozonoterapia mejora los síntomas del Parkinson según un nuevo estudio

El estudio observacional que a continuación presentamos tiene como objetivo evaluar la efectividad de la ozonoterapia mejorando la autonomía y la calidad de vida de los pacientes con síndrome parkinsoniano.

En este estudio se trató a un grupo de 90 pacientes con síndrome parkinsoniano con un ciclo de ozonoterapia por vía rectal de un mes de duración. Los pacientes fueron evaluados clínicamente antes y después del tratamiento para determinar la respuesta de las siguientes variables: síntomas y signos de la enfermedad, estado médico, estado mental, actividad de la vida diaria y capacidad de automedicarse.

Los diversos síntomas y signos clásicos de la enfermedad mejoraron entre un 80% y un 100% de los pacientes. La actividad en la vida diaria mejoró en un 79% de ellos y el estado medico mejoró en dos tercios de los pacientes. Por otra parte, estado mental, la confusión y otros síntomas avanzados de la enfermedad como la inmovilización mejoraron muy discretamente. No se observaron efectos secundarios ni intolerancias al tratamiento.

El estudio demuestra la eficacia de la ozonoterapia en el tratamiento de los síndromes parkinsonianos, que parece mas marcada en los estadios precoces de la enfermedad.

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El síndrome parkinsoniano incluye a varias enfermedades caracterizadas clínicamente por rigidez, temblor involuntario y lentitud del movimiento. Diferentes causas dan lugar a lesión de las neuronas de la substancia negra,que controlan nuestros movimientos y cuyo elemento transmisor es la dopamina. En el caso de la enfermedad de Parkinson la causa inicial es desconocida.

El tratamiento convencional de la enfermedad de Parkinson es sintomático y se centra en la deficiencia de dopamina, no modifica sin embargo en el proceso degenerativo de las neuronas implicadas.

La mejoría clínica y el enlentecimiento de la progresión es la respuesta que habitualmente observamos en estos pacientes tras la ozonoterapia. Esto se debería al efecto antioxidante de la ozonoterapia que alivia el sufrimiento oxidativo de las neuronas productoras de dopamina.

Este trabajo muestra de forma objetiva la marcada respuesta clínica que se obtiene tras un tratamiento de ozonoterapia en estos pacientes, pero también muestra que la respuesta es máxima en los síntomas mas precoces de la enfermedad y menos evidente en los síntomas mas avanzados.

La excelente respuesta de los síntomas primarios de la enfermedad, unido a la ausencia de toxicidad de la ozonoterapia, nos lleva a recomendar el uso precoz de este tratamiento en los síndromes parkinsonianos.

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La ozonoterapia devuelve su calidad de vida a una mujer que padece EPOC desde hace ocho años

El oncólogo le dio a Elvira en 2011 dos noticias, una buena y otra mala. La buena: se había curado de un cáncer linfático. La mala: durante la operación contrajo el conocido como hongo de quirófano, el temido aspergillus. El hongo invadió sus pulmones. Agujereó uno y lo secó por completo. El otro pulmón lo dejó al 70% de su capacidad. A partir de ese momento su día a día iba a convertirse en un sinvivir. Acciones tan cotidianas como subir las escaleras de su casa o alzar una regadera para cuidar sus plantas requerían un esfuerzo sobrehumano. Y eso no era lo peor, porque cada dos por tres tenía que ingresar en el hospital por diferentes infecciones pulmonares.

Elvira tiene ahora 78 años. Es natural de Verín y vecina de Ourense. Hizo carrera en la rama sanitaria como enfermera hasta el momento de su jubilación. Un retiro tras una vida dedicada a los demás que no ha sido como ella esperaba. Sus problemas pulmonares fueron diagnosticados hace 8 años como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y desde entonces no ha podido disfrutar de la edad dorada. Los problemas respiratorios derivaban en infecciones constantes, fiebres muy altas, fatiga… Cuando no era la tos, era la sensación de ahogarse. Todos esos síntomas producían, además, un agravamiento del estado general. Las hospitalizaciones han sido una constante durante toda esta etapa. Un año llegó a estar ingresada 9 veces.

Por suerte Elvira no estaba sola para sobrellevar todo este martirio. Su pareja y sus dos hijas han estado a su lado para ayudarla en todo lo que estuviera en sus manos. Pero por más que iban y venían de los hospitales, no hallaban una solución. “Para el pulmón probé con varios inhaladores diferentes, antibióticos, antiinflamatorios y hasta corticoides. Nada me devolvía mi calidad de vida. Me llegaron a recomendar ejercicios de fisioterapia para aprender a hacer unos ejercicios que me abriesen los pulmones o incluso me planteé ingresar en un balneario”, explica Elvira.

Una de sus hijas, que trabaja en un hotel de Vigo, conoció durante su jornada a un huésped que estaba tratándose en la Clínica de Ozonoterapia Claro. Investigó y se lo recomendó a su madre. La primera sesión de tratamiento con ozono de Elvira fue en julio de este mismo año y ahora dice sentirse “como una rosa”. Incluso sin esperarlo se ha recuperado de unos dolores en la rodilla. Todo esto le ha devuelto la vitalidad, sus añorados paseos y las ganas de hablar, porque con el pulmón que le queda, que rinde al 70%, esta ourensana todavía tiene mucho que decir.

Creo que la ozonoterapia debería estar instalada en los hospitales para que, en primer lugar, la conozca más gente; y también para que sea accesible para todo el mundo que no puede permitirse un tratamiento privado”, manifiesta Elvira. Ella, para poder tratarse de ozonoterapia, ha de desplazarse desde Ourense hasta Vigo y volver en autobús, porque en su ciudad no hay ninguna clínica, pública ni privada, que ofrezca el tratamiento que a ella tan bien le ha ido. “Desde que empecé no he dejado de recomendar la ozonoterapia en mi zona. Quiero que una amiga mía con problemas de pulmón venga a tratarse como yo en Vigo”, concluye.

El doctor José Antonio Marques de Magallanes, director de la Clínica de Ozonoterapia Claro de Vigo, considera fundamental ampliar todos los horizontes de la medicina para curar las enfermedades pulmonares porque es un terreno “sin las armas suficientes” y por eso muchos pacientes terminan desesperados. “Cuando yo empecé a dedicarme por completo al ozono tenía mis dudas sobre su efecto en los problemas respiratorios, pero un día un paciente que acudió por otra cosa también mejoró de su infección pulmonar sin nosotros buscarlo. Hay que estudiar y avanzar para encontrar todas las armas posibles contra las enfermedades pulmonares. Aquí en Vigo hemos demostrado que el ozono ha sido beneficioso en casos de infecciones respiratorias, bronquitis crónica, EPOC o asma”, especifica el doctor.

Maqueta de unos pulmones

La ozonoterapia ayuda a un empresario vigués a resistir la quimioterapia durante su lucha contra un cáncer de pulmón

“Usted sufre cáncer de pulmón con metástasis en el hígado y en la cadera”. La mañana en la que a Alfonso le anunciaron su enfermedad, hace cinco meses, su vida dio un vuelco, una noticia muy difícil de afrontar para él y los suyos. Los problemas se agravaron al empezar con la quimioterapia. Este empresario vigués, de 54 años, recuerda que se sintió durante nueve días casi muerto. “Perdí varios días de mi memoria, la fatiga era tan grande que pasaba el día entre la cama y el sofá, sufría unos mareos enormes que me hicieron caer hasta tres veces, perdí la sensibilidad de la zona frontal de los muslos”, explica. Todo empezó a cambiar después de su primera visita a la Clínica de Ozonoterapia Claro y ahora se siente con fuerzas y valor para afrontar todo lo que le queda por delante en su lucha contra el tumor.

Era Semana Santa, Alfonso y su mujer disfrutaban de una escapada por los países nórdicos, cuando el empresario vigués comenzó a toser, era una tos familiar para él. “Todos los años, entre alergias y bronquitis, sufro estos episodios, unas veces se soluciona con antihistamínicos, otras con antibióticos, pero al terminar este proceso, me cambió la tos y ésta ya no sonaba como acostumbraba”, relata Alfonso. Sin sentir ningún dolor, pero alarmado, acudió a su neumólogo y tras una placa de tórax encontraron una lesión en el pulmón que debía revisar urgentemente; después de un TAC, llegaron las malas noticias.

“Quien las hace, las paga”, se resigna Alfonso, fumador desde hace más de cuarenta años; cuenta que asumió el diagnóstico con normalidad, pero todos los de su alrededor no supieron digerirlo como él. “Viví el cáncer de pulmón de mi padre, le dieron un mes de vida y él estaba feliz porque se iba a ir al cielo, solo le pesaba dejar a su familia atrás”, confiesa. Así que Alfonso quiso afrontar la enfermedad con dignidad y valentía: “Por verme con un cáncer fastidiado y de un tamaño muy grande no me rendiré, pelearé por salir adelante; si me tengo que morir, me moriré, si me curan perfecto, y si tengo que estar toda la vida con un tratamiento, me fastidiaré, porque es lo que hay”.

Así que empezó la quimioterapia, iban a ser seis ciclos de tres días espaciados uno de otro por 21 días. El primer ciclo del tratamiento fue insoportable, Alfonso pensó que no podría aguantar físicamente el resto del tratamiento así que buscó soluciones. Encontró la ozonoterapia.

La ozonoterapia mejoran la calidad de vida de los enfermos de cáncer. No cura directamente al paciente, pero sirve como apoyo para soportar la dureza de la quimioterapia y podría potenciar sus efectos. El efecto de la ozonoterapia sobre la fatiga tumoral se ha corroborado recientemente en un trabajo desarrollado en Italia (Tirelli, 2018), que describió como 7 de cada 10 pacientes veían reducida su fatiga a menos de la mitad.

Así que Alfonso se plantó en la Clínica de Ozonoterapia Claro de Vigo en la que el doctor José Antonio Marques de Magallanes le explicó de qué manera podría ayudarle el ozono a resistir la quimioterapia y a luchar contra su cáncer. Comenzaron a prepararse para el segundo ciclo de quimio y una vez superado, Alfonso solo se encontró mal dos días. Llegaron el tercer y cuarto ciclo y cada día el empresario vigués se sentía mejor.

Quien más ha notado la mejoría es Eva, su mujer. “Ahora sale todos los días a la calle, va de vez en cuando a la oficina, suele dar paseos, queda con sus amigos para tomar algo… Lleva mucho mejor las recuperaciones de la quimio; de estar agotado a estar fantástico. Los de afuera apreciamos un cambio importante”, señala su esposa. Afortunadamente, y superadas cuatro sesiones de quimioterapia, su oncóloga le ha dicho a Alfonso que su tumor se ha reducido, lo que le ha animado a intensificar todavía más su lucha contra la enfermedad.

Tanto Alfonso como Eva lo tienen claro: “La ozonoterapia debería ser un tratamiento de apoyo complementario y obligatorio para todos los procesos de quimioterapia en los mismos hospitales”. “El ozono me está yendo de cine y si a mí me va de maravilla, supongo que a los demás también”, concluye Alfonso.

Por su parte, el doctor José Antonio Marques de Magallanes, director de la Clínica Claro, añade que durante estos procesos “hay que resistir”. «Es importante estar bien físicamente y recuperar cierta calidad de vida para mantener el ritmo tan exigente de los ciclos de quimioterapia».

 

 

Tirelli U, Cirrito C, Pavanello M, del Pup L, LLeshi A, Berretta M. “Oxygen-Ozone therapy as support and palliative therapy in 50 cancer patients with fatigue. A short report”. European Review for Medical and Pharmacological Sciences, 2018; 22: 8030-33.